¿Le entrega usted a sus alumnos instrucciones o comparte recursos con ellos utilizando Internet? Esto está correcto si usted ha elaborado esos materiales. Sin embargo, si el contenido es de otra fuente, puede estar violando los derechos de autor ¡No ponga en riesgo ni su carrera ni el distrito escolar!

¿Cuáles son los riesgos cuando comparte archivos?

Hoy en día es sencillo proporcionar instrucciones para el trabajo digital en la escuela. Un maestro puede listar una serie de direcciones, crear un video o compartir un enlace a un archivo mediante una página web del salón de clase, de un blog o a través de un servicio basado en web. Si usted no ha creado el texto o los materiales, puede, sin saberlo estar infringiendo los derechos de propiedad intelectual, violar las leyes de derecho de autor o incumplir un acuerdo de licencia.

Si esto sucede, usted y/o la directiva escolar estaría en una posición vulnerable. El titular puede demandar por daños y perjuicios, y ello puede resultar en sanciones financieras. Además, corre el riesgo de incumplir los términos de su contrato de enseñanza y podría terminar en la pérdida de su empleo.

¿Cómo alguien puede saber lo que usted ha publicado?

plagio01_boletinNo nos engañemos, en este entorno tan competitivo, las empresas que publican así como los autores particulares, están vigilantes en busca de violaciones de sus materiales. Usted puede pensar que nadie se dará cuenta de lo que ocurre en la web o en el blog del aula. Lo cual no es cierto. Si el archivo está en el dominio público de Internet, éste se puede encontrar fácilmente.

Todos los archivos que se publican en Internet tienen una dirección URL. Los motores de búsquedas usan software especializado que rastrea Internet de manera metódica y automática buscando nuevas direcciones URL para agregarlas a su directorio. Pronto, la información que usted ha publicado está disponible entre los resultados del motor de búsqueda y alguien en el mundo tiene acceso. A menudo, cuando esto sucede, tanto usted como el distrito escolar donde trabaja, se convierten en un distribuidor ilegal de material protegido con derechos de autor.

Las excusas no le protegen

Al compartir recursos con sus estudiantes su foco está en la enseñanza significativa de habilidades y conocimientos valiosos. Quizás usted no consideró si tenía permiso para publicar el contenido o si usuarios no autorizados tienen acceso a dicha ubicación. Las excusas no lo protegen de las consecuencias.

No brinde estas excusas  ¡No lo protegen!

• Como a mis estudiantes les gustan los videos, transformé el contenido en un video instructivo.
• He creado mi propia hoja informativa usando esos materiales.
• El contenido fue publicado hace mucho tiempo y lo olvidé.
• Había utilizado esos recursos una vez para un taller.
• En lugar de publicar todo el contenido, sólo diseñé una tarea.
• La persona que publicó los archivos ya no trabaja aquí.
• No creo que cualquier persona podría tener acceso a los materiales a menos que yo les diera el enlace.
• Olvidé la contraseña de mi blog o sitio web por lo que no tengo acceso para eliminar el contenido.
• Los materiales son para que los niños aprendan.
• He pagado por los materiales para que sean míos.
• Soy nuevo en el cargo y no sabía.

Esté informado sobre las violaciones de los derechos de autor

Cambiar el formato no hace que el contenido sea suyo La mayoría de los sujetos que poseen trabajos con derechos de autor no permiten la creación de obras derivadas. Una obra derivada es tomar algo que ya existe y cambiarla para hacer algo nuevo. Por ejemplo, si usted toma el texto escrito por alguien y lo transforma en un video instructivo el trabajo no es de su propiedad. O, si usted toma contenido producido por alguien y le aplica ingeniería inversa para cambiar el tipo de archivo, el trabajo no es de su propiedad. El titular original del derecho de autor posee los derechos de propiedad intelectual de su material, incluso si cambia el formato.

Hacer cambios leves no hace que el contenido sea suyo. El plagio es cuando usted toma el trabajo de otra persona y pretende hacerlo suyo. Eso es ilegal. Usted puede pensar que es correcto reformular, eliminar o agregar contenido al trabajo existente. Pues no es así. Parafrasear el texto de una presentación, quitar parte de un conjunto de instrucciones o agregar preguntas al contenido, es plagio. Los cambios leves no lo hace a usted el propietario del material que está protegido con derechos de autor.

Los olvidos de memoria o el paso del tiempo no eliminan su responsabilidad. Los maestros son gente ocupada con gran cantidad de responsabilidades. Con tanto que hacer cada día es fácil olvidar archivos publicados para una clase, para un taller de medio día o para un semestre. Sin embargo, Internet tiene una extensa memoria y el contenido que usted necesitó sólo por un tiempo breve puede permanecer allí para siempre. Usted es responsable de todo lo que publica en línea, no importa cuánto tiempo pase o si usted actualmente está utilizando dichos materiales.

Compartir un extracto puede no ser justo. Maestros y estudiantes pueden usar a menudo parte de una obra creada por alguien con fines educativos bajo las directrices del “uso justo”. Por esta razón, usted puede pensar que está bien tomar una asignación o una sección de texto para compartir con estudiantes o con un colega. Sin embargo, éste no es siempre el caso. A menudo una licencia para materiales didácticos restringe el uso al distrito escolar, a la institución, al maestro o a un número limitado de estudiantes. Si usted comparte cualquier parte de la obra con usuarios no autorizados, puede estar violando el contrato de licencia. Es importante seguir los términos de uso proporcionados por el titular de los Derechos de Autor (Copyright) ya que el “uso justo” no lo protegerá de la responsabilidad.

Puede ser responsable aun cuando no haya publicado el archivo. Una escuela o distrito escolar puede ser responsable de violaciones de derechos de autor cometidas por su personal. Esto sucede cuando una persona publica contenido en el dominio del sitio web de la organización, en un servidor de archivos o a través de un servicio de suscripción basado en web. La empresa ahora es el anfitrión y está distribuyendo el contenido. Incluso si la persona que publicó el contenido se muda, se retira o se va a trabajar en otro lugar, la responsabilidad ante el titular del derecho de autor se mantiene. Si la escuela o el distrito escolar es el anfitrión de archivos ilegalmente publicados, debe quitar inmediatamente dicho contenido a petición del titular de derechos de autor.

Compartir un enlace de manera privada no significa que el archivo no esté en dominio público. El titular de los derechos de autor podrá conceder permiso para compartir su contenido con usuarios autorizados. Usted podría pensar que publicar el archivo mediante un servicio basado en web y luego compartirlo a través de un enlace privado está correcto. Sin embargo, un archivo basado en la web, lo puede consultar el público, incluso si no existe hipervínculo al archivo en la página web o en la entrada del blog. Esto puede ocurrir de varias maneras. Por ejemplo, las carpetas en Internet son rastreadas por software especial y añadidas luego a un directorio del motor de búsqueda, haciendo que cualquier persona tenga acceso a tales archivos. Adicionalmente, el enlace que se ha compartido de forma privada puede ser seguido por un usuario no autorizado. Si el titular del derecho de autor (copyright) permite compartir contenido o archivos, asegúrese de que la situación está restringida a usuarios autorizados.

Olvidar su contraseña no es excusa para remover contenidos. Con mucha ilusión, usted pudo haber comenzado a construir un sitio web o blog para el aula, lo cual no culminó y la idea se desvaneció con el tiempo. Cuando eso ocurre, a menudo el nombre de usuario o contraseña puede ser olvidada. Desafortunadamente, el contenido sigue estando en Internet y ya que usted es el suscriptor de la cuenta es responsable de la información. Si un titular de derechos de autor le solicita eliminar el contenido, y usted no puede recordar su contraseña, póngase en contacto con el servicio web y solicite la eliminación de la cuenta.

Asegure que su estudiantes no violen los derechos de autor. Los maestros tienen las mejores intenciones. Quizás quieres proporcionar oportunidades de aprendizaje e involucrar a los estudiantes. A veces, las licencias para materiales didácticos adecuados, tiene un alto costo y se hacen prohibitivos. En este caso, usted puede considerar que es correcto utilizar ilegalmente el contenido porque sirve para un mejor propósito, que es el de educar a los niños. Sin embargo, preocuparse por los estudiantes y su aprendizaje es de una calidad admirable, pero no ello no lo protege a usted de las consecuencias por el abuso de derechos de autor.

Haber pagado por los materiales no significa que puede hacer lo que quiera. Cuando usted compra materiales de instrucción, usted puede pensar que usted es el propietario y puede hacer lo que quiera con esos recursos. Esto no es cierto. El titular conserva su propiedad intelectual incluso después de que usted ha comprado. Usted puede poseer la suscripción, el libro o el video, pero el contenido real pertenece al titular del derecho de autor. Debe seguir las reglas de cómo los materiales pueden ser utilizados. Si usted no cumple con los términos, aunque usted haya pagado, el permiso puede ser revocado y terminado su uso.

Asumir un nuevo rol de trabajo no es una excusa. Es emocionante tener una nueva posición o cargo en la escuela. Usted está ocupado decorando su aula, planificando sus clases, trabajando con los colegas y conociendo a todos los estudiantes. A menudo la escuela cuenta con materiales ya establecidos para el programa. Es su trabajo conocer las restricciones de licencia de dichos recursos y usted será responsable en caso de violación de los términos de uso de los mismos.

¿Cómo puedes protegerte de las violaciones de derechos de autor?

Es importante estar informado. Si usted es el creador del material y es contenido original, entonces puede publicar en un dominio público. Sin embargo, si no, deténgase y piense antes de publicar contenido o compartir archivos. Hágase estas preguntas:

• ¿Tengo permiso por escrito del titular del derecho de autor para compartir contenido o archivos?
• ¿Cuáles son las restricciones del contrato de licencia para limitar el uso de los materiales?
• ¿Usuarios no autorizados serán capaces de acceder a los contenidos o a los archivos?

Consejos para protegerte

La mayoría de los maestros no saben que están violando la ley cuando publican contenido o comparten archivos con sus estudiantes. Utilice estos consejos para protegerse.

• Educar e informar: En todos los niveles, comenzando por el estudiante, pasando por el maestro y hasta el distrito escolar, todo el mundo que utilice materiales con derechos de autor debe ser consciente de las reglas y sus responsabilidades. A nivel profesional y a nivel de aula, enseñe respeto a la ley de propiedad intelectual, lo que es y lo que no es legal y cómo compartir materiales. Haga preguntas para conocer el estatus de los materiales ANTES de publicar contenido o archivos.
• Utilizar sitios seguros para restringir el uso a usuarios autorizados: Asegúrese de conocer si el titular de los materiales con derechos de autor permite a los usuarios compartir archivos. Si usted tiene permiso para colocar los recursos digitales en un área con contraseña de área protegida y no en un dominio público, hay una variedad de herramientas disponibles para hacerlo. Sistemas de gestión de aprendizaje, como Edmodo y como Microsoft Classroom son opciones seguras que restringen el uso a los usuarios con contraseñas autorizados.
• Aplicar buenas prácticas: Los distritos escolares pueden ser responsables de albergar material en Internet usando sus recursos. Para proteger a la organización, el departamento de tecnología debe tener derechos administrativos para eliminar archivos. Cuando un profesor se muda o se retira, los directorios que éstos poseían deben eliminarse completamente.
• Eliminar los archivos y no sólo el vínculo: Si tiene en Internet archivos para sus estudiantes y se da cuenta que sus acciones violan las reglas de derecho de autor, debe quitarlos inmediatamente. Eliminar el hipervínculo en una página web o la entrada del blog que conecta con el archivo no soluciona el problema. Por el contrario, debe eliminar los archivos totalmente. Remover los archivos evitará que otros puedan acceder a los materiales.
• Solicitudes de retiro completadas: Es una buena idea cerrar las cuentas de Internet que estén sin uso. La mayoría de los servicios basados en web tiene formularios en línea que facilitan realizar solicitudes de retiro. Si el servicio no tiene un formulario, consulte la sección de soporte o de preguntas frecuentes, o contacte con nosotros a través de la página web para conocer el procedimiento correcto para cerrar cuentas o eliminar contenido.

Cumplir con los derechos de autor es importante

Legalmente y éticamente, cumplir con los derechos de autor es de vital importancia. Los distritos escolares y los maestros son responsables por el contenido y los archivos compartidos con los estudiantes. Sigue las reglas y evita las consecuencias.
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Autor:  Christa Love, Vice President – TechnoKids Inc
Publicación
Original: http://www.technokids.com/blog/computers-in-schools/stop-copyright-violations-teachers-share-files/

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